
Tomás Martín González era un niño luchador que padecía un Linfoma de Burkitt desde los 9 años. Tras dos años y medio de difícil y doloroso combate contra la enfermedad, finalmente murió el 29 de Octubre de 2009.
Durante este tiempo, Tomás había atesorado pacientemente en una hucha todo el dinero que le proporcionaban amigos y familiares de tal manera que, tras su fallecimiento, su pequeña caja fuerte contenía 752 €. Con esta modesta cantidad, damos inicio a este proyecto que se ampara bajo el paraguas de la asociación de padres de niños con cáncer ASION.
Pretendemos dar sentido a la lucha de Tomás impulsando la investigación y los ensayos clínicos en oncología pediátrica